¡NO ME CONSUELES, HAZME VIBRAR!

¿¿Sabías que el vibrador fue inventado con un uso exclusivamente médico?? Suena un poco surrealista e inverosímil, incluso me cuesta mucho imaginármelo viendo hoy por hoy, el uso y DISFRUTE que se le da a los vibradores.
 


Pero el vibrador tal y como hoy lo conocemos lo inventó el doctor Josep Mortimer Granville en Inglaterra en 1870 para tratar, lo que se conocía como " Hysteria" (proviene del término griego hyaterá, que significa matriz)
La histeria era una enfermedad que se le diagnosticaban a las mujeres desde la época greco - romana. Se describía como “útero ardiente” o "sofocación de la matriz", cuyos síntomas eran la irritabilidad, ansiedad entre otros. Según los médicos de la época la causa era la abstinencia sexual, matizando que la retención de fluidos sexuales de la mujer era el origen del mal. Los remedios recomendados eran variados, desde mantener sexo o "masajear" su clítoris y vagina intentando provocar lo que denominaban “paroxismo nervioso”... lo que conocemos tod@s como orgasmo.
Chicas si en alguna ocasión les llaman "histéricas", es como si les estuvieran llamando matriz irritada, ¡curioso!, pero a la vez machista.













Parece ser que el doctor Josep Mortimer estaba cansado de "masajear" a tantas mujeres... ¡que eso no era vida! - decía... ¡quisiera ver a más de uno en su piel! Agotado de masturbar a muchas mujeres, al doctor se le cansaba la mano, y creó estos maravillosos instrumentos que hicieran el trabajo por él.
Tuvo tanto éxito que en 1902 una empresa vio el negocio redondo y comenzó a comercializarlo como un electrodoméstico más, de un tamaño inferior a los anteriores. Se podían ver en los catálogos de venta. ¿¡Se imaginan en la actualidad, llegar a su buzón y abrir el catálogo de electrodomésticos y encontrar algo así como... yo me masturbo, yo no soy tonta!?
 Si les "pica la curiosidad" pueden ver la película  "Hysteria", cómico - romántica que narra la historia del invento "mágico".

Hoy en día existe una gran variedad de formas, de tamaños, de colores, de sensaciones, de materiales... y solo tenemos que darnos un paseíto por el sex shop más cercano y poder descubrir la gran diversidad que existe en este ámbito. También resaltar que cuando se inventó este artilugio, tenía un uso exclusivo para mujeres, pero hoy en día podemos encontrar un amplio abanico de posibilidades para el uso masculino. Los hombres cada día tienen menos tabúes en este tema y comienzan a ver este tipo de "complementos sexuales" como algo normalizado en sus aventuras de cama.

Podemos resumir las diferentes variedades de vibradores que hay en el mercado en varias categorías, en función de su "utilidad":

1. Punto G: ¡ese gran desconocido!, del que todos hablan y nadie lo ha visto ¿existe? Mi opinión personal, es que no solo existe un único punto G, que cada persona tiene miles de puntos G estratégicamente colocado por todo su cuerpo. Cada individuo tiene un mapa del placer diferente, pero según los "entendidos" en la materia, el punto G femenino por excelencia se encuentra situado a dos dedos de la vagina pegado a las paredes del abdomen... digamos que a 3 dedos por debajo del ombligo. 
Para reconocer un vibrador diseñado para estimular el punto G femenino, debemos fijarnos en su forma. En la punta superior tienen una curvatura para llegar mejor a ese recoveco del placer.















2. Anal: ¡culos tienen todos!, así que no haré diferenciación entre sexo masculino y femenino. 
El ano tiene dos anillos, uno exterior, más fácilmente "franqueable". Pero en el interior del ano se encuentra otro anillo más cerrado. ¡Este es el anillo del peligro! ya que el ano tiende a "atrapar" todo lo que entre en dirección contraria, ¿será un mecanismo de defensa? La cuestión es que al usar vibradores anales, debemos tener en cuenta este factor, y buscar vibradores que tengan un "tope" o anilla de emergencia.
3. Estimulador de clítoris: actualmente hay una variedad impensable de vibradores con estimulador de clítoris, pensados para alcanzar un orgasmo más rápido y explotando varios puntos erógenos femeninos en conjunto. Existen vibradores de uso exclusivo externo, que solo nos sirve para "masajear" el clítoris, y la gama más extendida y usada son los "dobles", que nos permiten alcanzar una estimulación del clítoris a la vez que introducimos en la vagina el vibrador.











Como pueden observar la diversidad en el mundo de los vibradores es muy amplia, solo debes conocer un poco tu cuerpo e ir a buscar el que más se adapte a tus gustos y a tus "necesidades".
Solo me queda añadir una opinión personal con respecto al nombre que se le atribuye a los vibradores... CONSOLADORES ¿¿porqué?? ¡Me niego a usar ese nombre! ¡No quiero que nada ni nadie que me consuele!, suena a pena... ¡pobrecita, necesitas consuelo!... no se confundan señores/as... ¡NECESITO PLACER!

Recuerden cupider@s que llamamos perversa a una práctica sexual, cuando se ha renunciado a la meta de reproducción y se persigue la ganancia del placer como meta autónoma (Sigmund Freud).

LES QUIERO CON MUCHO HUMOR.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Compartir

La Mirilla De Cupido © Nass Marrero