TE AMO CON TODO MI ANCHO DE BANDA Y ES TUY@ MI CIBERESPACIO

¿Qué nos está pasando? ¿Porqué nos escondemos continuamente tras las pantallas de nuestros "aparatos inteligentes"? ¿Nosotros no somos lo suficientemente inteligentes, como para tener que delegar en ellos, toda nuestra vida?

Es cierto que las Nuevas Tecnologías han sido todo un avance. Que nos facilitan nuestras tareas diarias.

Ya no necesitamos ir al cajero a mirar nuestros extractos bancarios, e incluso ni hacer colas en los grandes almacenes, porque gracias a nuestros smartphonestablet, ordenadores... podemos alcanzar todo con tan solo un clic. Pero... ¿hasta que punto todos estos avances nos han dado un beneficio moral en nuestra sociedad?


Centrándonos en el amor, tema principal de este blog, veamos la transformación del mismo, a través de todos los avances tecnológicos que sufre nuestra sociedad.

Antes te vestías de "domingo", te perfumabas y salías a pasear con tus amig@s. Allí, con suerte, conocías a alguien especial. Le pedías el teléfono, l@ invitabas a salir, al cine, a pasear o a cenar. Durante algunos meses tenías que ir conquistandol@ e invirtiendo en ese futuro amor. E incluso, para localizarl@, tenías que ir a la cabina a telefonerl@, pasando el mal trago que sus padres cogieran el teléfono.


Hoy por hoy, todo es mucho más sencillo. Estás sentado en el sofá de tu casa (en pijama), y con tu smartphone en mano, decides "salir a ligar". Visualizas unos cuantos perfiles en diferentes redes sociales. Mandas unos cuantos flechazos, unas solicitudes de amistad, unos emoticonos y a esperar que el ciberespacio se encargue de vuestras afinidades.


Con suerte, consigues entablar conversación con algunas personas, a las que sin importarte casi ni su nombre, le pides directamente el Whatsapp (porque ya no se pide el número de teléfono, ahora es el Whatsapp - nótese la ironía ;))
Las Nuevas Tecnologías aportan grandes ventajas a nuestro estilo de vida. Entre ellas, nos facilitan nuestras tareas, creando una vida más cómoda. Parece que todo es inmediato, accesible, e incluso original e imaginativo.
Además podemos mencionar como factor positivo la pérdida de vergüenza o timidez. Tod@s a través de nuestra pantallita de smartphone somos más valientes, y somos capaces de decir todas aquellas cosas que nos costaría decir cara a cara.

Si algo nos diferencia de los animales... (aunque a veces me cueste ver las disimilitudes), es el uso de la razón y la necesidad de comunicarnos. Como seres sociales que somos, necesitamos relacionarnos entre nosotr@s. La manera de hacerlo es muy diversa y compleja. No solo utilizamos el lenguaje escrito y oral. También tenemos la oportunidad y la destreza de hacerlo a través de infinitas posibilidades, como puede ser el arte, el lenguaje de signos, o para mí el más importante, y quizás el más fiable: el lenguaje no verbal.


Por más emoticonos que añadamos a nuestras conversaciones en nuestros 
smartphone, nunca igualará a la calidez de un timbre de voz, los gestos faciales o incluso las miradas que acompañan al mensaje del emisor.
Soy fanática de las tecnologías, me encantan todos los avances tecnológicos y sus múltiples oportunidades. Pero también soy consciente de los riesgos y los perjuicios que todo este tipo de comunicación y de relaciones nos conlleva.

Ya no solo la tecnología invade nuestras relaciones más íntimas, también con nuestras familias o amigos. Una imagen muy común, es sentarnos a comer y los móviles sean un cubierto más del menaje de la mesa. 




En mi grupo de amistades, uno de mis amigos, nos obligaba a meter nuestros móviles en una cesta para poder disfrutar de la cena, sin estar pendientes de nuestros smartphones. Les propongo a tod@s hacer esta dinámica con sus parientes o amigos... se terminarán dando cuenta que es gente maja.

Debemos aprovechar todas las ventajas que nos proporcionan, pero sin perder el calor humano, sin dar de lado a la cercanía de las personas, y sobre todo, no delegar nuestras relaciones a "aparatos inteligentes", ya que eso demuestra muy poca inteligencia por nuestra parte.

Es cierto que las tecnologías pueden favorecer tener relaciones más "cercanas" en cuestión a la distancia entre personas, incluso mensajes más instantáneos y rápidos. Pero el precio que hemos pagado por ello, es tener una calidad pésima a la hora de relacionarnos entre nosotr@s.

Pero... ¿y si fuéramos ciegos? ¿Qué nos quedaría? Las personas ciegas no pueden ver con sus ojos, pero estoy convencida que el resto de sus sentidos, les da una visión mucho más pura del mundo. Para ellos no hay racismo, porque no hay color, para ellos no hay belleza física porque no visión. Pero sé que pueden ver a través del corazón, lo que les hace una vida mucho más bella, sin tantas interferencias del exterior.

Cupider@s les recomiendo que salgan a la calle a VER el mundo; vayan al campo, a la playa, a comer o pasear, que se relacionen de manera directa y personal, y verán como las relaciones sociales mejoraran y serán mucho más optimas y saludables. Vean el mundo, no solo con los ojos, también con el corazón. 



Recuerden Cupider@s que las relaciones son más difíciles ahora porque ya nadie se toma el tiempo en enamorar, las conversaciones son textos, los argumentos en llamadas, los sentimientos son estados.
La palabra amor se utiliza fuera de contexto, la inseguridad se convirtió en una forma de pensar, los celos en hábito, engañar en accidente, y ser lastimado en algo natural.

LES QUIERO CON MUCHO HUMOR

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2 comentarios:

  1. Ahora no es amor lo que se busca en las redes. Es simplemente sexo, de una u otra manera, sexo.

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