¡HAY QUE FOLLARSE A LAS MENTES!

Follar, fornicar, hacer el amor, chuscar, echar un kiki, un caliqueño, tener sexo, echar un polvo, chingar, mojar, trincar, revolcarse, traca traca, echar un pinchito, mandanga de la buena... y así podríamos estar un buen rato buscando sinónimos para algo tan simple como FOLLAR (mis más hipócritas disculpas, para aquellos de oído sensible que se asustan con este tipo de lenguaje)




La primera vez que escuché esta expresión fue en la película Martin H, de Federico Luppi, donde quedé maravillada por los diálogos tan mágicos que tiene. Conversaciones sin desperdicio de ningún tipo, cargada de valores y lecciones de la vida. Les dejo por aquí el enlace del diálogo para que puedan entender un poco más lo que significa este concepto.






Ya en alguna ocasión, les he hablado sobre lo que podría venir siendo "follarse a las mentes". Cuando utilizo esta expresión, parece que aun hay personas que me miran como un bicho raro o con ojos saltones de sapo en celo. Sinceramente me gustaría meterme en sus cabezas, para ver que es lo que realmente se imaginan con esta expresión. En más de una ocasión, a pesar de una extensa explicación parece que no lo logran entender.

La expresión NO implica dos cerebros desnudos en una alcoba montándoselo entre ellos. Es simplemente una metáfora, donde explica que la verdadera atracción y sex appel de las personas está en nuestro cerebro.

El sexo está jodidamente bien. Es perfecto, a tod@s nos gusta. A unos más y a otros menos, a unos les gustan ciertas prácticas y a otros no, pero en líneas generales, a toditos nos gusta. Pero... ¿Qué es el sexo? ¿Es un acto puramente físico? ¿El deseo es algo puramente corporal?

Es cierto que vemos a alguien y "nos entra" por los ojos, eso es indudable. Evidentemente, los ojos son niños. El físico es importante ¿pero basta con tan solo eso? ¿Basta con ver un ti@ buen@  y desearl@?

¡Sí, claro que sí! El deseo puede nacer tan solo con una imagen atractiva para nuestra mirada. Al igual que al ver un apetecible dulce, que nos entran unas ganas locas de comérnoslo. O cuando vemos un flamante coche, que deseamos tenerlo o "montarlo". Pero... ¿Qué pasaría si es solo fachada? ¿Qué pasaría si ese dulce es sin azúcar, o está pasado de fecha? ¿Qué pasaría si ese coche no tiene gasolina, o el embrague va mal? ¿A qué ya no mola tanto, eh?



Follarse a la mente es un acto mucho más allá de un deseo físico. Es una conexión mental con otra persona. 

Conocer a las personas, conectar con ellas está en desuso. Ahora simplemente la moda es saltar de cama en cama desvistiendo los cuerpos, y tapando las almas. Revolcones exprés al más puro estilo de tarzán, saltando una liana para alcanzar otra. Sumar sábanas mojadas como proeza de nuestro éxito social y refuerzo de nuestra deteriorada autoestima.
Una vez leí una frase que captó bastante mi interés "Y si el mundo fuera ciego, ¿a quién enamorarías?"

Quizás para ti sea llamativo una persona que le guste la música, que sepa de arte, que sea amante de los animales o incluso de los deportes de riesgo. Cada persona tendrá una afinidad diferente según sus propias inquietudes.


Follarse a las mentes debe ser esa conexión mágica, que te hace encajar casi de manera inmediata. Esa persona que habla con intensidad, con vibración, con inquietudes. Una persona inquieta tanto intelectualmente como socialmente. 


Una persona que traspasa más allá de lo puramente físico, que te atrapa el alma y te da vida. Esa persona que te reta mentalmente en cada momento, que te enseña, que te motiva. Esa persona que te empuja, que te fortalece, que te hace crecer.


Yo particularmente no podría estar con una persona sin inquietudes, del tipo que sea. No podría con una persona que sobrevive y no vive. No podría con una persona conformista, sin metas ni sueños. No podría con una persona que se deja arrastrar por la corriente, sumando días y no experiencias. A ese tipo de personas yo las denomino... "ok, ¿y qué más?". Ese tipo de personas me aburren de una manera sobre natural.


Hay que follarse a las mentes. Hay que bucear en las mentes. Indagar sus miedos, sus inquietudes, sus virtudes, sus defectos, sus deseos, sus metas, sus preocupaciones. Hay que saber que les mueve el centro de su existencia, que les hace temblar todo su ser. Follen mentes de personas que atrapan, de personas que envuelven en conocimientos y ganas de vivir intensamente.


Recuerda que cuando consigas esa conexión, ese estado mental con alguien, verás que todo lo demás fue puramente ejercicio físico y un desahogo del cuerpo, no más. El día que seas capaz de lograr algo así, no vas a echar un polvo, será un polvazo.



¿Recuerdas a todas las personas con las que te has acostado con la misma intensidad? ¿En qué se diferencia la intensidad de su recuerdo? ¿Simplemente en la duración de tiempo o en la intensidad del sentimiento? ¿Alguna vez has conectado mentalmente con alguien que el físico pasa a un segundo plano, o incluso lo ves mucho más atractiv@? 

Les propongo el reto de bucear en las mentes. En buscar mucho más allá de lo que se ve e incluso, de lo que quieren enseñarnos. Dediquen tiempo a atrapar mentes, a indagarlas, a descubrirlas, a seducirlas. Les reto a navegar más allá de la superficialidad. Les aseguro que se podrán sorprender, y mucho.

Recuerda Cupider@ que la atracción mental es mucho más fuerte que la física, de una mente no te libras ni cerrando los ojos.





LES QUIERO CON MUCHO HUMOR


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